Sé que existo,

aunque existir en la cárcel de mi cuerpo

no quisiera.

Sé que soy,

aunque el ser duele en gran manera.

Miro a la gente y me pregunto:

¿Hacia dónde vamos?

Vivo,

pero vivo  sin rumbo fijo

sin la esperanza de otrora.

Caminando cabizbaja

perdida en mi interior,

lejos del amado.

Sé que soy

porque si no,

no sentiría la dejadez y el desgano

de existir por existir,

de ser sin ser yo misma.

©María del Carmen Guzmán