Lo leyó en el periódico, supo que el universo poco a poco iba desentrañando su enigma. De tanto revolver en el caldero, los demonios científicos habían descubierto el por qué de la existencia, la confluencia energética, la aceleración del tiempo, la lluvia de protones, el bosón de Higgs y unas cuantas ecuaciones inteligibles para su cerebro de simio apenas promovido a sapiens-sapiens.
Lo leyó… despojado, paupérrimo de luces, deshonrado de salmos, ignorante del lenguaje matemático y cuántico. Se sacó las gafas gruesas, como para no leer más y se acercó a la ventana umbría, por donde se colaba inquieta la luz lunar de una noche equinoccial. Allí lanzó un grito de trueno, exhalando así los añejos vacíos de certeza; no obstante se rindió de bruces… para invocar un Padrenuestro.
©Gloria Gayoso
<<Gloria; eres capaz d sintetizar, la esencia d un manuscrito d mil paginas en una… eres ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ GENIAL !!!!!!!!!! Lo mismo k yo cuando estoy al lado d una ¡¡¡ GRAN SEÑORA !!! (Siempre condenso un siglo en cada hora )
Tremendo Gloria,creo que el padre nuestro es el aliciente de todas nuestras pesadillas.
Desde el comienzo de las cosas el ser humano se ha valido de todo cuanto le rodea para tratar de descifrar el misterio del cual es él parte. Pero en esa búsqueda por explicarlo ha creado otro misterio, quizá más complejo, en cuyos postulados está la fe, como “la sustancia de las cosas que se esperan y la demostración de las cosas que no se ven.”
Gracias, Sergio, por postearme con tanto cariño!!!Bendiciones