bagazoLa vida, como la caña de azúcar,
Oculta dulzura detrás del bagazo.
Nuestras acciones, buenas o malas,
Traen consecuencias, nos pertenecen,
Obran como escalones hacia la madurez.
 
Nuestras palabras,
Nunca se las lleva el viento,
Regresan a nosotros,
Como la lluvia en medio de la tempestad.
Cada expresión nuestra provoca reacciones,
A veces inesperadas e inimaginables.
 
La caña es dulce,
pero hay que exprimirla para obtener su “melao,”
Refrescante, si no se toma en exceso,
Así pues,
Aprender de la vida, trae sabiduría.
 
Del bagazo de la vida,
desechar lo que no edifica,
ni conviene, ni ennoblece.
Aunque al mirar atrás
Habrá algo nuestro
atrapado en el trapiche.
 
©María del Carmen Guzmán