VENEZUELA
Luis Silva
Llevo tu luz y tu aroma en mi piel;
y el cuatro en el corazón.
Llevo en mi sangre la espuma del mar
y tu horizonte en mis ojos.
No envidio el vuelo ni el grito al turpial
soy como el
viento en la mies. Siento el Caribe como una mujer, soy así, que
voy a hacer. Soy desierto, selva, nieve y volcán y al andar
dejo mi estela; y el rumor del llano en una canción que me
desvela. La mujer que quiero tiene que ser corazón, fuego y
espuela, con la piel tostada como una flor de Venezuela. Con tus paisajes y sueños me iré por esos mundos de Dios. Y tus recuerdos al atardecer me harán mas corto el camino. Entre tus playas quedó mi niñez tendida al viento y al sol. Y esa nostalgia que hoy sube a mi voz, sin querer se hizo
canción. De los montes quiero la inmensidad y del río la
acuarela. Y de ti los hijos que sembrarán nuevas estrellas. Y si un día tengo que naufragar y un tifón rompe mis velas enterrad mi cuerpo cerca del mar en Venezuela