Pobres de cualquier parte / Gloria Gayoso
Pan con pan,
pan con lágrimas, amargas, fugitivas;
pan sin sal, anodino, sin gusto, sin harina.
Pan enmohecido en pena íntima.
Roja la impotencia y viscosa la alegría.
Pan que se arrastra hacia las fauces
y cae deshilachado por bocas desdentadas
pobladas de gritos,
cadáveres de risas.
Ojos desorbitados en preguntas,
mentes vacías de respuestas sencillas.
Vida en pendiente, vida de subsuelo,
de sótano sin luz, sin fantasía.
Pan con vinagre,
pan en mendrugo raído de caricias.
Pobres…
el rezo va por dentro,
salmodia repetida.
Milagros que no existen para ellos.
¿Hadas?- ¡Brujas, lagartijas !
Caminos orilleros mal olientes,
betún en las mejillas.
Pan con pan.
Pan de descarte. Pan sin miga.
EL llanto rueda de los ojos
y suplica a los pies de la injusticia.
©Gloria Gayoso
Enseñanos a orar, pidieron. El contesto: ” Padre Nuestro; presente en el Universo. Reconozco tu gloria y quisiera alcanzarla. Ayudame a hacer tu volundad. Dame la fuerza fisica y espiritual para que todos mis actos esten en el orden justo con la naturaleza y mis semejantes. No permitas que me desvie del bien que me anima y aparta de mi las injusticias, pero que ello sea consono con tu voluntad.”
Gloria, veo inmerso en tu poema ese anhelo supremo que predica la enseñanza del Maestro de Galilea. Aun así, como seres humanos, es natural que busquemos contestaciones a problemas que no entendemos o que no le vemos justificaciones aparentes. Por eso no dejamos de ser criaturas de un Dios al que a veces no entendemos. Para eso ahí está la oración que el nos dejo. Gracias por tu poema.
Hambre de justicia, hambre de afectos, carencia del pan de la enseñanza, en esta era moderna llena de contradicciones, que triste. El pan no esta mal repartido Dios es justo, es el corazón de los humanos que se vuelve ambicioso y olvidamos cosas tan sencillas como la compasión. Su poema es hermosamente triste, pero necesario para tocar la sensibilidad. Nuestra casa es la tierra y todos somos hermanos.