El origen de las ferias agrícolas se pierde en el tiempo. Se presume que este tipo de festividad se inició en los mercados a los que acudían los agricultores y criadores de animales domésticos a vender sus productos o ganados.  Posteriormente cobró el formato de un evento especial, generalmente anual, como lo conocemos actualmente.  En el mundo se celebran ferias y exhibiciones agrícolas a todos los niveles: locales, regionales, nacionales y mundiales.

Hoy en día las ferias de agricultura  exhiben no solo los productos cultivados o los animales de granja.  En las ferias se exponen adelantos, científicos, invenciones, maquinarias y equipos relacionados con la actividad agrícola. Ademas las ferias se han enriquecido con talleres educativos, venta de artesanías, actividades recreativas, competencias deportivas y espectáculos artísticos.

Pero el propósito que debe guiar una feria agrícola es aumentar el reconocimiento de los productos del agro y abrir nuevas oportunidades de mercados y de exportación para los agricultores.

Cuando en Puerto Rico se reconozca que la agricultura puede contribuir, mejor que ningún otro sector al desarrollo económico del País comenzaremos a valorar nuevamente la tierra como una importante fuente de riqueza.

En Salinas es  preciso que esa conciencia surja lo más pronto posible.  ¡Ahora mismo!, antes de que nuestras mejores tierras cultivables terminen sembradas de cemento y antes que nuestros recursos hidrológicos queden envenenados por el uso de ceniza como relleno para construir urbanizaciones.  Ese crimen ambiental imperdonable es preciso detenerlo ya. De lo contrario nuestros ya golpeados acuíferos quedaran inutilizados, no solo para la agricultura sino que también para consumo humano.   En tiempo en que el terrorismo ambiental prevalece y amenaza con destruir a la humanidad no podemos quedarnos cruzados de brazos.  Crear la conciencia ambiental que nos compromete a proteger el ambiente  debe ser la meta de la Feria Agrícola.  Ese es el espíritu que debe prevalecer y al encuentro del cual deben acudir los asistente a la Segunda Feria Agrícola de Salinas.

“La tierra y sus bienes son un don que podemos usar, mejorar, pero no destruir”.

Catecismo de la Iglesia Católica

srs