Para reconstruir el pasado e hilar la historia, las ruinas de pasadas edificaciones pueden servir de materia prima. Cuando se trata de restos de época históricas, el estudio de las mismas es una forma de arqueología histórica sin desenterramiento. La fotografía es un maravilloso medio para documentar y divulgar los restos de edificaciones y levantar una memoria arquitectónica. Eso fue lo que sin proponerse logró Ricki Martínez al tomar esta secuencia de fotos que compartimos con nuestros lectores. Lo hacemos, como siempre, para que sean ellos que le den vida a estas fotos, proporcionando datos que expliquen las imágenes captadas. ¿Qué era Villa Colorado? ¿En qué años funcionó? ¿Dónde estaba localizada? ¿Quiénes eran sus dueños y empleados? ¿Qué tipo de actividades se celebraron en ese lugar? Las respuestas a esas y otras preguntas ayudarían a reconstruir la historia de ese lugar.





Solo estos comentarios por ahora para aclarar ciertos datos.
Los dueños originales fueron Rubén Fraticelli y Lucy Colorado. Rubén creo que era de Yauco y Lucy de Salinas, hija de Calolo, hermana de Bertín, Carlitos, Jorgito (por cierto está muy enfermo), Lolin, etc.
Posteriormente la propiedad pasó a manos de una denominación religiosa protestante. En estos momentos no sé quien o quienes son los dueños.
Estoy de acuerdo con Cedric. Deben conseguir los dueños y exigirles que limpien. Eso es fácil de conseguir: el Registro de la Propiedad o CRIM.
Tienes razón Cédric, la piscina es un foco de infección y criadero de mosquito. Teniendo el País una grave epidemia de dengue, las autoridades sanitarias deben tomar cartas en este asunto de inmediato.
Villa Colorado en sus comienzos era el lugar de tertulias y de encuentros de viejas amistades, cuando sus dueños eras Fraticheli y doña Luisita Colorado (Q.P.D.). Yo visitaba mucho el lugar con mi madre Daysi Morales (Q.P.D.) cuando tenia como 10 años y el ambiente era fraternal. Luisita ponía una mesa de distintos niveles de donde se servian los tragos, todos sentados en círculos a platicar sobre distintos temas.
Pero a pesar de tantos gratos recuerdos alguien tiene que hacer algo por limpiar esos terrenos que deben tener un dueño, dado a como se encuentra la estructura y el abandono de las piscinas,el lugar se presta para utilizarse para cometer actos delictivos y peor aún como foco de contaminación. Esperemos que alguien que conozca al propietario de esa finca le indique que de suceder cualquier situación en esa área podría ser demandado por tener el área sin ninguna verja que obstaculise el paso a la propiedad.
Ciertamente recordar es vivir. Pero no siempre la memoria ayuda a uno. Se me escapan de la memoria los nombres de los dueños, aunque no sus caras. Recuerdo que en Villa Colorado se llevaban a cabo infinidad de actividades de todo tipo. Bailes, reuniones con funcionarios gubernamentales, mitines políticos, fiestas de cumpleaños, bodas, fiestas de maestros,bailes de graduación por decir algunas.
Para llegar a Villa Colorado, como dice Papo Emérito, no podía estar crecido el Río Abey. En las crecidads grande se obstruía el paso, aunque alguno que otro, cuando bajaban las aguas se lanzaba a cruzar el averiado puente y el fangoso camino.
Como dicen Marta y Guely, el lugar activa hermosos recuerdos.
Me crie en la Urb. Monserrate. De muchacho mis amigos yo no salíamos de Villa Colorado. Qué tiempos aquellos. Cuando llovía mucho, se inutilizaba el puente para llegar allí; pero se reconstruía rápido porque ese era el punto. Solo nos quedan los recuerdos.
Recordar es vivir…dice el viejo dicho; y cuantos no vivimos esa época hermosa en Villa Colorado, Esos eran tiempos felices! Verdaderamente da pena verlo en esas condiciones pero hay que recordarlo en sus momentos de esplendor donde pasamos tantas noches y tardes maravillosas. Gracias por hacerme recordar aquellos tiempos.
Saludos:
Observando las fotos en ruinas de lo que fue Villa Colorado, en mi amado pueblo de Salinas… se me retuerce el corazón de dolor; al ver como dejamos perder tantos bellos momentos.
Marta E Disla
Prima de Cedric…nacida y criada en el Pueblito, en la Calle Palmer #68-Esq. Esteban Ramos. Crecí rodeada de mis queridas vecinas: Gina (QEPD), Noelia (QEPD), Doña Rafaela (QEPD), las hermanas Masó (QEPD)…