“Nuestra administración respeta la Autonomía Universitaria, por lo que es cosa de ellos allá decidir qué camino han de tomar”, fueron las últimas palabras del gobernador cuando se le urgió a que diera su opinión con respecto a la huelga.
Camino a Fortaleza, le llamó el presidente del Senado.
En horas de la tarde la Unidad de Operaciones Tácticas de la Policía se dirigía a los portones de la UPI.
© Josué Santiago de la Cruz
Con su genio de micronarrador, Josué hace una descripción exacta de Fortuño en este corto relato. Estoy tentado a añadir las palabras omitidas inteligentemente por Josué, pero me contengo porque así se las añaden ustedes y lo disfrutan mejor.
Es una vergüenza para un país no dar apoyo a los estudiantes. Líderes que ya hicieron sus carreras y están tronchando el futuro de los actuales estudiantes. Con el tiempo seremos esclavos de los extranjeros. Luego seremos extranjeros en nuestro país. Muy bien relatado amigo Josué, el que tenga oídos que escuche, que de los buenos quedamos poco.
La civilización de la fuerza… Pregúntese, cuánto nos cuesta la terquedad de no negociar. ¿Para quiénes trabajan los gerentes universitarios? ¿A donde conduce todo este montaje?