
Share this:
- Share on Facebook (Opens in new window) Facebook
- Share on LinkedIn (Opens in new window) LinkedIn
- Share on Tumblr (Opens in new window) Tumblr
- Print (Opens in new window) Print
- Email a link to a friend (Opens in new window) Email
- Share on WhatsApp (Opens in new window) WhatsApp
- Share on Pinterest (Opens in new window) Pinterest
- Share on Telegram (Opens in new window) Telegram
- More
Josué querido, el tango ya es un poco historia de Buenos Aires, hoy las nuevas generaciones se inclinan a otros ritmos, es más, se pierden bailando a mil metros de distancia y no entienden de la energía mágica que envolvía a los bailarines en el abrazo con bandoneón.Yo no fui gran bailarina de tango especialmente, pero a pesar de vibrar con Los Beatles o enamorarme con Los Panchos, cuando sonaba un tango cadencioso me atrevía al entrevero y comprobaba que mi sangre era al menos por unos tres minutos, presa del dos por cuatro.
Abrazos cálidos.
Gloria
Quizá porque crecí escuchando tangos, en las voces de Gardel, Libertad Lamarque, Hugo del Carril y toda esa pléyade de buenos intérpretes que nos caían de tu patria, amiga Gloria, pero esa cadencia que arrastra el tango en cada nota se me antoja mundanal, algo arrabalera, que embriaga y enamora. Se hizo, pienso yo, para el amor furtivo, el tango. Para despertar instintos bestiales y arrebatadores, el tango.
Una vez le lei a Borges, que Gardel, el ídolo de mi juventud, se llevó el tango a la tumba. Que fue él, con su manerismo interpretativo, quizá tuvo razón Borges, pero hay cosas que ni con razón se verbalizan, quien precipitó la decadencia del tango.
Brilló tanto El Zorzal que su magia enamoró a su audiencia de una manera tal que con su muerte todos olvidamos el tango para llorar al intérprete que se nos fue. Pero, así como vuelve el espíritu a rondar entre los vivos, igual el tango, su fuerza y dramatismo, abandona La Chacarita, donde duerme su inmortal intérprete, para retomar su grandeza y desmentir a sus detractores, porque el tango es vida y la vida nunca muere.
Muy bello, Bellísimo, tu poema, Gloria.
Gracias por haberlo escrito.
Josué
Querida Gloria: Tan sutíl descripción amerita un aplauso, paradoja del destino de los argentinos, que aquí somos muchos y nos conocemos poco… nunca dejes de hacer arte, con cariño;
Luchi.
Apreciada Gloria, Todo lo sublime de la danza y la música tanguera se recoge acompasadamente en tus versos. Signos musicales alados revolotean rítmicamente desde los nidos en la cintura. El sonido de sus alas me arrastran hasta adherirme a los movimientos de de los danzantes. Participo entonces de la pasión que crece con el ritmo marcado por el viejo bandoneón. El choque estilizado de los cuerpos erotizan sutilmente los versos, entonces la danzante y la ciudad se funden para volverse caderas florecidas de incendio. En ese momento, el muchacho de la noche, así como el lector, saben del triunfo del amor hecho éxtasis.
Bello.
Sergio