En las noches, alumbrados por la tenue luz de una amarillenta bombilla, solíamos jugar a proyectar sombras con las manos. Fascinante actividad para divertirse y poner a prueba el incipiente ingenio y aprendizaje infantil.  Caras, aves, y animales se proyectaban en la pared mientras entre risas y gritos celebrábamos el divertido espectáculo. Lo mejor de todo, es que las sorprendentes y divertidas imágenes avivan la imaginación mientras entre luces y sombras surge como incógnita una idea de la realidad.  Los que jugamos a proyectar sombras con las manos de seguro nos gustará este video que promueve a la ciudad de Calcuta como destino turístico.