Digan señoras y señores: ¿porque me persiguen?
Desde la Monserrate hasta el cine
Desde el Coco a las Ochenta
Y desde el Arenal hasta Aguirre
Si subo a la Plena me siguen,
Bajé por la Lapa y hasta en la Playa los vi
Digan señoras y señores: ¿porque me persiguen?
Perdone, es que andamos buscando a doña Ladi
Y saborear con tostones el mojo isleño de allí.
©Edwin Ferrer 05/28/2009
Las frías noches del desierto y los calores de sus días, la ausencia prolongada y las comidas desabridas que se comen en los campamentos militares te tienen alucinando, amigo Edwin. Imagino un tostón persiguiéndote en la barraca y un pescado, con sumirada congelada en tus ojos, invitándote a comerlo.
Afuera suena la trompeta que, imitando al gallo, les anuncia el nuevo día y a la pobre Eileen, enviándote mensajes de texto: “Cógelo suave Edwin, que hambre que espera jartura no es hambre”
Bueno, muy bueno, compadre.
Josué