Kurumkuntá es el ritmo
del tumbao de Soledá,
esa negra que a todos provoca
con su Kumba kumba kurumkuntá…
-Suave negra, suave…-
le dice Sojo a Soledá
-Mira que a coco me sabe
el beso que tu me va a da’l.-
¡Kurumkuntá, kurumkuntá!
Se enredan Sojo y Soledá.
Kumba, kumba, kurumkuntá,
adentro del cañaveral.
Al rato salen
como pájaros asora’os
por la zanja y el lodazal
y se asustaron mucho más
cuando de frente encontraron
al temible capataz.
-Soledá, negra maldita,
¿a dónde está mi fiambrera,
el pan y mi agua bendita?
Hace rato mi panza hambrienta
espera como veleta.-
-Ay Don Gero, usté perdone.
Es que Sojo me entretuvo
y yo tan majadera
me antoje de bailar en el tubo.-
-Mira Soledá…
que aquí yo soy el patrón
¡ y nadie más mete
las manos en ese cubo!
¡Se me hierve el corazón
si me coges de mandrugo!-
-Patroncito lindo, mi dulce capataz,
no se enoje conmigo, que aquí le traigo
el kumba, kumba, kurumkuntá-
Y se fueron los dos juntitos
con el kumba kumba kurumkuntá,
atrás quedo Sojo el picador
con el machete amola’o y sin Soledá.
©Marinín Torregrosa Sánchez, 31 de mayo de 2014.
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Gracias. Me alegro haya sido de su agrado.
Muy picaro su poema…Primera vez que comparto uno de sus poemas y me trajo una lluvia de recuerdos… gracias