Evelina
a la memoria de
Evelina López de Antonetti
Te fuiste, sin irte.
Mutaste tu existencia
en cenizas flotantes.
Aprisionaste tu alma
entre el cielo y el mar,
recostando tu espíritu
en las aguas tranquilas
que en aldea playera
besaron de niña
tu piel virginal.
Te fuiste, quedándote.
Estas ahí, vigilante
posada sobre las aguas
del ir y del regreso.
Afirmando cuerpo y realidad,
cenizas migratorias que viajan
hacia El Barrio
para volver a La Playa
danzando eternidad.
Te conocí
enamorada del mar,
tejiendo chinchorros de ilusiones,
pariendo gritos de denuncia,
pescando conciencias secuestradas.
Fuiste la voz de los sin voz,
dulce salitral hambriento de justicia
viril sembradora de esperanzas.
Ya no respondes
a ninguna cronología.
Estás en el espacio de lo eterno,
columpiándote sobre las olas del mar.
(c) 2001 Sergio A. Rodríguez Sosa
Excelente poema! Evelina era mar y tierra, a la cual podriamos llamar una isla llena de justicia y esperanzas para su pueblo.
Evelina fue una gran señora y le debo dar las gracias donde quiera que este, porque fue la que me consiguio el trabajo para la Asociacion de Artes Hispanicas. Que en paz descanse. Me gustaria saber si su hermana Elba Cabrera todavia vive. Era gran amiga de el Doctor quiropractico Eucolastico Rivera(Colito). Una gran salinense.